Amin J, Law MG, Bartlett M, Kaldor JM, Dore GJ. Causes of death after diagnosis of hepatitis B or hepatitis C infection: a large community-based linkage study. Lancet 2006; 368: 938-945. R TC PDF
Las infecciones por los virus de la hepatitis B y C son causas importantes de enfermedad hepática progresiva, especialmente en el caso de las coinfecciones por los dos virus. Sin embargo no se ha investigado su relación con la mortalidad total.
Llevar a cabo un estudio de base comunitaria en el que se investigue las causas de muerte en los pacientes tras una infección por virus B y C.
Área del estudio: Pronóstico
Ámbito del estudio: Comunitario
Este estudio se llevó a cabo relacionando los casos del registro de casos de hepatitis B y C del Departamento de Salud de Nueva Gales del Sur (Australia), una región donde son enfermedades de declaración obligatoria con el registro de mortalidad de Australia (equivalente al registro civil de España). Se excluyó del estudio a los pacientes que murieron en los primeros 6 meses tras el diagnóstico.
Las tasas de mortalidad específica en estos pacientes se compararon con las tasas de mortalidad estandarizadas.
Se incluyó en el estudio a 117. 547 personas, de las cuales un 33% estaban infectados por el virus de la hepatitis B, el 65% por el de la hepatitis C y un 2% por ambos. El 60% eran varones. La edad media en el momento del diagnóstico fue de 34 años. Se detectaron 1.233 muertes, de las cuales hubo que excluir un 20-25% porque sucedieron en los 6 primeros meses tras el diagnóstico de la infección. El seguimiento medio fue de 4,5 años.
La mortalidad total fue superior en los tres grupos que en la población general (tabla 1) y más elevadas para los coinfectados por los dos virus o por el virus C que los que sólo lo estaban por el virus B. La principal causa de muerte en los pacientes infectados por el VHB fueron las infecciones, mientras que en los que lo estaban por el virus C o estaban coinfectados, fueron las causas externas.
| Hepatitis B | Hepatitis C | Hepatitis B y C | ||||
| TM | RME (IC95%) | TM | RME (IC95%) | TM | RME (IC95%) | |
| Todas las causas | 46,1 | 1,4 (1,3 a 1,5) | 92,5 | 3,1 (3,0 a 3,2) | 141,7 | 5,6 (4,8 a 6,6) |
| Infecciones | 6,1 | 10,2 (8,5 a 12,2) | 7,5 | 11,4 (10,1 a 12,8) | 19,8 | 30,0 (19,5 a 46,0) |
| Neoplasias | 16,8 | 1,6 (1,5 a 1,8) | 14,3 | 1,8 (1,6 a 1,9) | 22,7 | 3,2 (2,2 a 4,8) |
| Externas | 6,3 | 1,5 (1,3 a 1,8) | 26,3 | 5,5 (5,2 a 5,9) | 37,8 | 7,2 (5,3 a 9,8) |
| Sangre/inmune | 0,3 | 9,3 (4,2 a 20,6) | 0,5 | 15,1 (9,4 a 24,2) | 0 | |
| Mental | 1,2 | 1,3 (0,9 a 2,0) | 16,3 | 15,0 (13,9 a 16,3) | 24,6 | 23,6 (16,1 a 37,4) |
La mortalidad relacionada con enfermedades del hígado fue de 12 veces superior a la de la población general (hepatitis B) a 33 veces (coinfección) y fue especialmente elevada entre las personas de 50-70 años. La principal causa hepática de muerte fue el hepatocarcinoma, que fue significativamente inferior en el grupo de hepatitis C que en los otros grupos. En cambio las muertes relacionadas con el alcohol y las drogas fueron significativamente menos el en grupo hepatitis B y se concentraron por debajo de los 50 años. Sin embargo, la mortalidad relacionada con las drogas, que se mantuvo bastante constante inicialmente, mostró un descenso importante a partir de 1999.
El exceso de muertes relacionadas con las infecciones se debió casi en su totalidad a la hepatitis vírica y a la coinfección por VIH. Ésta fue especialmente importante en los pacientes infectados por el virus B.
Los autores concluyen que la infección por virus B o virus C se asocian a un mayor riesgo de mortalidad, pero que mientras que, en el caso del virus B se debió a enfermedad hepática, en el virus C se debieron fundamentalmente al riesgo asociado al uso de drogas por vía parenteral.
Algunos de los autores han recibido honorarios de varios laboratorios farmacéuticos por diferentes conceptos.
La infección crónica por los virus de la hepatitis B y C se asocian a un mayor riesgo de enfermedad hepática evolutiva hacia la cirrosis hepática (30%) y el hepatocarcinoma (5-10% y 1-4% anual de los pacientes con cirrosis respectivamente). Los resultados de este trabajo, una muestra más de la utilidad de las grandes bases de datos poblacionales, muestran que estas infecciones se asocian a una mayor mortalidad que oscila entre un 50% y un 300% más que la mortalidad general. Ya era conocido que la coinfección por los dos virus suponían un riesgo extra para el paciente. Sin embargo, este exceso de mortalidad no se debe exclusivamente a las enfermedades hepáticas derivadas de la propia infección, sino también a otras enfermedades relacionadas con las prácticas de riesgo responsables de la infección. Así, una parte muy importante del exceso de mortalidad asociado a la infección por virus C se debió a otras infecciones, especialmente el sida y a muertes violentas, dada la asociación de la infección por virus C con el uso de drogas por vía parenteral.
Por lo tanto, en la planificación de la atención a estos pacientes no sólo hay que tomar en consideración la enfermedad hepática, sino también las otras prácticas de riesgo.
Manuel Iglesias Rodal. Correo electrónico: mrodal@menta.net.
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